La apertura de la tumba ha revelado detalles que han dejado perplejos a los expertos y seguidores de la princesa. Existen indicios que sugieren que su cuerpo podría haber sido trasladado a otro lugar, lo que ha llevado a cuestionar la versión oficial de su entierro. Los rumores sobre sus deseos de ser enterrada en otro sitio también resurgen, y algunos amigos cercanos indican que Diana preferiría un lugar donde su legado pudiera ser más accesible al público.