La controversia que rodea a “Blancanieves” comenzó desde su anuncio, generando escepticismo entre los fanáticos. La decisión de reemplazar a los icónicos siete enanitos con actores de diversas características y las críticas de Zegler hacia la versión original, a la que denominó como “rara” y “una historia de amor problemática”, encendieron la indignación de muchos. En lugar de atraer a la audiencia, sus comentarios fueron considerados como un insulto a los que crecieron amando la historia clásica.