El Triste Final de Erika Morales
El pasado primero de marzo, la familia de Yanira Morales, una joven de 20 años originaria de los Andes Sotomayor en Nariño, Colombia, se despidió de ella en un emotivo homenaje. La despedida, acompañada por la conmovedora canción de Morat, se convirtió en un momento de reflexión sobre su trágica historia. Yanira enfrentó un intenso sufrimiento físico y emocional tras ser víctima de una agresión que la dejó cuadripléjica.
En agosto de 2021, cuando tenía apenas 17 años, Yanira fue atacada en un establecimiento de Pasto por dos mujeres, identificadas como Glir Gómez y Lady León, quienes le propinaron golpes con una botella. Este violento episodio le causó un infarto cerebral múltiple y una lesión medular severa, lo que la llevó a depender de ventilación mecánica y a expresar el deseo de una muerte digna a través de la eutanasia.
Desde entonces, su familia ha luchado incansablemente por su bienestar y por justicia. A pesar de las dificultades, lograron comunicarse con Yanira, quien manifestaba su anhelo de poner fin a su sufrimiento. Sin embargo, su madre y su hermana, Tatiana Morales, han continuado su lucha incluso después de su fallecimiento, ocurrido de manera natural debido a complicaciones de salud.
Tatiana ha sido firme en su propósito de que las agresoras enfrenten la justicia. “Quiero que lo que le pasó a mi hermana no quede en el olvido, y que esas señoras paguen por el daño que le hicieron”, declaró con determinación. La situación de Yanira ha conmovido a muchas personas y ha puesto de relieve la necesidad de abordar la violencia de género y sus consecuencias devastadoras.
Este trágico caso no solo resalta el sufrimiento de una joven que solo deseaba vivir dignamente, sino también la lucha de una familia que busca justicia en medio de la adversidad. La historia de Yanira Morales es un recordatorio del impacto que la violencia puede tener en la vida de las personas y la importancia de no olvidar a quienes han sido víctimas de ella.