RESUELTO | Fue con él al MOTEL y la ASESlNÒ – Lesma VR

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Un horror indescriptible se desató en Barranquilla, Colombia, cuando Daniela Espitia, una joven madre de 22 años, fue brutalmente asesinada tras aceptar un encuentro con su expareja, Deimer Díaz. Las cámaras de seguridad del motel donde se llevó a cabo el crimen se convirtieron en la prueba clave que llevó a las autoridades a identificar al agresor.

La tragedia comenzó el 17 de agosto de 2020, cuando Daniela salió de su casa, confiando en que regresaría pronto. Sin embargo, su madre recibió una llamada escalofriante de Deimer, quien, con una frialdad perturbadora, confesó haberle quitado la vida. La angustia de la familia se intensificó cuando la policía encontró el cuerpo de Daniela en el motel, con signos evidentes de violencia y sin sus pertenencias.

Las imágenes de seguridad revelaron que Deimer había ingresado con Daniela y salió solo, llevándose sus cosas. A pesar de las denuncias previas de violencia que Daniela había interpuesto, las autoridades no actuaron con la rapidez necesaria. La comunidad se alzó en protesta, exigiendo justicia y un cambio en la forma en que se protege a las víctimas de violencia de género.

Después de días de búsqueda, Deimer fue finalmente capturado en Bogotá, no por el asesinato, sino mientras intentaba cometer un robo. Al ser identificado, se reveló que tenía una orden de captura por feminicidio. A pesar de las pruebas abrumadoras en su contra, Deimer se declaró inocente durante su primera audiencia, pero finalmente, tras un acuerdo con la fiscalía, aceptó su culpabilidad y fue condenado a 34 años de prisión.

La familia de Daniela respira aliviada, pero la sombra de la violencia machista sigue presente. Este caso resuena como un grito de alerta sobre la urgente necesidad de un sistema de protección más efectivo para las mujeres en situaciones de riesgo. La historia de Daniela no debe ser olvidada; su lucha es un recordatorio de que la vida de cada mujer merece ser valorada y protegida.