**Los Milei, complicados por la interna y las acusaciones de corrupción**
En un giro explosivo de los acontecimientos políticos argentinos, el presidente Javier Milei enfrenta una crisis sin precedentes tras la filtración de audios comprometedores que revelan un presunto esquema de corrupción dentro de su gobierno. La situación se intensifica mientras el Congreso debate frenéticamente nuevas iniciativas que podrían frenar su controversial plan de ajuste.
El miércoles, audios de Diego Españuelo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, emergieron, donde se discuten coimas y retornos en la compra de medicamentos, lo que llevó a su inmediata destitución por parte del gobierno, que intenta contener el daño político. La vocería presidencial confirmó la veracidad de los audios, en un movimiento sorprendentemente rápido que sugiere un intento de desactivar la crisis antes de que escale aún más.
Mientras tanto, Milei, furioso, arremete contra el Congreso, acusándolo de estar “secuestrado” por el kirchnerismo, y critica a la oposición por obstaculizar sus políticas. En un discurso incendiario, advirtió que el único objetivo de sus adversarios es “quebrar al Estado nacional”. La tensión se palpita en el aire, con protestas de trabajadores en las cercanías del Congreso, exigiendo justicia y transparencia.
La situación se complica aún más con la inminente sesión del Senado, donde se discuten leyes cruciales que podrían impactar directamente en el futuro económico del país. Los senadores de la oposición, armados con la reciente evidencia de corrupción, están decididos a poner en jaque al gobierno.
A medida que la crisis se desarrolla, el clima político se torna cada vez más volátil. La presión sobre Milei aumenta, y la pregunta que todos se hacen es: ¿podrá sobrevivir a este escándalo que amenaza con desestabilizar su administración? La respuesta podría definirse en las próximas horas, mientras el país observa con atención.