Javier Milei, el presidente de Argentina, ha salido en defensa del actor Guillermo Franchela ante las críticas de la oposición, tras el éxito arrollador de su nueva película “Homo Argentum”. En un arrebato de fervor, Milei no solo apoyó a Franchela, sino que también arremetió contra los críticos del cine nacional, quienes, según él, intentan deslegitimar un proyecto que ha capturado la atención de más de 72,000 espectadores en solo 48 horas desde su estreno.
La película, gestionada completamente por producción privada y sin financiamiento estatal, ha desatado una ola de reacciones, especialmente entre aquellos que defienden el cine nacional. Milei, en un tono desafiante, afirmó que “Homo Argentum” revela las hipocresías de la agenda progresista, provocando el llanto de los detractores que se aferran a un modelo que, según él, solo ha beneficiado a una élite de artistas amigos del gobierno.
El presidente no se detuvo ahí. En un discurso incendiario, criticó a los “cucas” y “progres” que intentan desacreditar el éxito de Franchela, describiéndolos como un “ejército de zombies” resentidos. “Les duele el éxito de una película sin financiamiento estatal porque pone en evidencia su fracaso”, sentenció Milei, dejando claro que la libertad de producción es un pilar de su gestión.
Este enfrentamiento no es solo una disputa artística; es una batalla ideológica que refleja las tensiones políticas actuales en Argentina. Mientras “Homo Argentum” continúa llenando salas, la polarización entre el oficialismo y la oposición se intensifica, poniendo de manifiesto la lucha por la narrativa cultural en el país. La película de Franchela se ha convertido en un símbolo de resistencia frente a un sistema que muchos consideran obsoleto. ¡La guerra del cine argentino ha comenzado!